jueves, 7 de julio de 2011

En este aposento...se apoyaba un gigantesco reloj de ébano. Su péndulo se balanceaba con un resonar sordo, pesado, monótono; y cuando la hora iba a sonar, de las entrañas de bronce del reloj salía un tañido claro, resonante, profundo y extraordinariamente musical, pero de un timbre tan particular y potente que de hora en hora, los músicos de la orquesta se veían obligados a interrumpir...para escuchar el sonido; y las parejas danzantes cesaban por la fuerza en sus evoluciones; durante un momento, en aquella alegre sociedad reinaba el desconcierto; y mientras aún sonaban los tañidos del reloj, se notaba que los más vehementes palidecían y los de más edad y más sensatos, se pasaban la mano por la frente, como si se entregaran a un confuso sueño o meditación. Pero apenas los ecos cesaban, livianas risas se difundían por la reunión...; y se sonreían de su nerviosidad...mientras se prometían unos a otros en voz baja que el siguiente tañido del reloj no provocaría en ellos una emoción semejante. Más al cabo de sesenta minutos...el reloj daba otra vez la hora, y otra vez nacían el desconcierto, el temblor y la meditación de antes.
Más a pesar de esas cosas, la jarana era alegre y magnífica...

E. A. Poe
La máscara de la Muerte Roja

miércoles, 15 de junio de 2011

miércoles, 8 de junio de 2011

Como gata boca arriba

Te quiero como gata boca arriba,
Panza arriba te quiero,
Maullando a través de tu mirada,
De este amor-jaula
Violento,
Lleno de zarpazos
Como una noche de luna
Y dos gatos enamorados
Discutiendo su amor en los tejados,
Amándose a gritos y llantos,
A maldiciones, lágrimas y sonrisas
(De esas que hacen temblar el cuerpo de alegría).

Te quiero como gata panza arriba
Y me defiendo de huir,
De dejar esta pelea
De callejones y noches sin hablarnos,
Este amor que me marea,
Que me llena de polen,
De fertilidad
Y me anda en el día por la espalda
Haciéndome cosquillas.

No me voy, no quiero irme, dejarte,
Te busco agazapada
Ronroneando,
Te busco saliendo detrás del sofá,
Brincando sobre tu cama,
Pasándote la cola por los ojos,
Te busco desperezándome en la alfombra,
Poniéndome los anteojos para leer
Libros de educación del hogar
Y no andar chiflada y saber manejar la casa,
Poner la comida,
Asear los cuartos,
Amarte sin polvo y sin desorden,
Amarte organizadamente,
Poniéndole orden a este alboroto
De revolución y trabajo y amor
A tiempo y destiempo,
De noche, de madrugada,
En el baño,
Riéndonos como gatos mansos,
Lamiéndonos la cara como gatos viejos y cansados
A los pies del sofá, de leer el periódico.

Te quiero como gata agradecida,
Gorda de estar mimada,
Te quiero como gata flaca
Perseguida y llorona,
Te quiero como gata, mi amor,
Como gata, Gioconda,
Como mujer,
Te quiero.


Gioconda Belli

miércoles, 1 de junio de 2011

No sé que extraña sensación de tristeza
ay, que me inunda toa la cabeza
que viene, se va, que me coge y me deja......♫♪

lunes, 23 de mayo de 2011

Ya no me acuerdo

Esta mañana
ya no me acordaba
cómo tocaban mis dedos,
esa guitarra que era
para mí tu cuerpo.
Ya no me acordaba lo que sentía
cuando acariciaba tu pelo,
ya no me acuerdo
si tus ojos eran marrones o negros,
como la noche o como el día
que dejamos de vernos,
sólo recuerdo que llovía y que quedamos
en la parada del metro.
Pero haciendo un gran esfuerzo,
aún veo tu mirada
en cada espejo, de cada ascensor
donde cada noche
me sube hasta el cielo
de moteles invernadero,
donde se jura algo tan efímero…
Ya no me acuerdo
ni de tu risa
ni de tu prisa
por darme un beso,
ni qué botón
de tu camisa
desabrochaba primero.
Ni qué rumba me bailabas
cuando querías robarme el sueño.
Dicen que el tiempo y el olvido
son como hermanos gemelos,
que vas echando de más
lo que un día echaste de menos.
Yo qué culpa tengo
si ya no me acuerdo.
Pero haciendo un gran esfuerzo,
aún veo tu mirada
en cada espejo, de cada ascensor
donde cada noche
me sube hasta el cielo
de moteles invernadero,
donde se jura algo tan efímero...
y tan eterno.
Ya no me acuerdo,
ya no me acuerdo.



Estopa

jueves, 19 de mayo de 2011

Tragicomedia

Yo que vivo en la luna
quiero darte mi granito de arena
Tú vives en una laguna
de la noche prisionera
De risas inoportunas
llantos que valen la pena
cárceles de amargura
palabras que son cadenas
¿Por qué no cumples
Tu condena de noches en vela?
que yo soy tu trena
Si tú eres mi novela
yo soy tu tragicomedia
Me subes como la espuma
yo bajo por tus caderas
Si me subes a la luna
verás una luna llena
Y tus ojos me miraron
y la luna se cayó del cielo
Y tus palabras me hablaron
aunque últimamente no te entiendo
Pero me pongo tan malo
cada vez que me roza tu pelo
casi como un bicho raro,
cna especie nueva de insecto
Que no, que no, que no
Por eso piensa que soy un sueño
sueña que pienso
mandame un beso
llámame un día de estos
estoy en el metro sin cobertura
y en la parada de tu cintura
Y alégrame esta triste figura
cuéntame un cuento, dame locura
porque si no, luego me lo invento
Pero me pongo tan malo
cada vez que me roza tu pelo
casi como un bicho raro
Una especie nueva de insecto
Que no!
Y si tengo que morirme
que me muera en primavera
pa poder echar raices
y vivir siempre a tu vera
Y si tienes que marcharte
llévame en una maleta
Yo prometo no pesarte
tu procura no perderla
Y tus ojos me miraron
y la luna se cayó del cielo
Y tus palabras me hablaron
aunque últimamente no te entiendo
Pero me pongo tan malo
cada vez que me roza tu pelo
casi como un bicho raro,
cna especie nueva de insecto
Que no, que no, que no
Por eso piensa que soy un sueño
sueña que pienso
mandame un beso
llámame un día de estos
estoy en el metro sin cobertura
y en la parada de tu cintura
Y alégrame esta triste figura
cuéntame un cuento, dame locura
porque si no, luego me lo invento.

Estopa

domingo, 15 de mayo de 2011

Loca

Mi manera de quererte
no tiene explicación
hoy quisiera devorarte a besos

Y no se como decirtelo
que me estoy volviendo loca

Loca con tus besos
loca con tu amor
loca tu me tienes
loca de pasión

Loca con tus labios
loca con tu cuerpo
loca del corazón

Y con solo una mirada
siento la tentación
de acercarme a tu lado

Y no se como decirtelo
que me estoy volviendo loca

Loca con tus besos
loca con tu amor
loca tu me tienes
loca de pasión

Loca con tus labios
loca con tu cuerpo
loca del corazón
Y tan solo con poderte mirar
hago mi fantasia de tenerte
y adorarte, desnudar tu piel y amarte

Porque tu me vuelves
loca de amor
tu me provocas corazón
yo lo que tengo es una obsesión

Loca con tus besos
loca con tu amor
loca tu me tienes
loca de pasión

Loca con tus labios
loca con tu cuerpo
loca del corazón

Alejandra Guzmán

jueves, 21 de abril de 2011

Y Victoria, con los ojos cerrados, debe haber soñado con su madre. Quizás soñaba con su padre, ese Bernardo oscuro y fornido que mostraban las fotografías, con sus bigotes gruesos y su pelo negro tan cerca de las cejas y que jugaba con su hija. Si tú eres mágico, papá, ¿qué magia me harás hoy día? Te haré desaparecer. ¿Cómo? Entonces él le hablaba al aire, abracadabra pata de cabra, y alzaba las manos moviendo cada coyuntura de los dedos como si de ellos emanaran imperceptibles efluvios y con voz de mago todopoderoso decía: a partir de este momento, Victoria será invisible. Acto seguido preguntaba, ¿y dónde estará Victoria? ¡Desapareció Victoria! Ella corría alrededor de la pieza gritando, ¡aquí estoy, aquí estoy!, pero los demás simulaban no verla. Contenta giraba por la casa, ¡no existo, no existo!, pensando gustosa en las maldades que haría ahora que nadie la veía. Cuando la vencía el aburrimiento se arrimaba a los pies de su papá y tomándose de sus pantalones le decía, llegué, papá, llegué. Si éste no le respondía, se subía a sus piernas y le decía al oído, házme aparecer, quiero estar contigo. Y él, con su magia total, la traía de vuelta a la vida. Una noche, Victoria, muy preocupada, lo llamó a su habitación y desde el calor de sus sábanas le dijo casi susurrando, papá ¿qué pasa si alguna vez se te olvida que me has hecho invisible y quedo desaparecida para siempre? No, mi niña, no temas, no se me olvidará. Y si derrepente algo te pasa, si debes irte en ese momento o si alguien te hace desaparecer a ti, ¿qué me pasará? Tu papá es un mago, nada te puede suceder. Y si así fuera, mi magia te traería de vuelta. Pero descuida, chiquitita, yo siempre estaré.

Fragmento de "Para que no me olvides" de Marcela Serrano.